La señal del GPS le indicaba que el camión se encontraba en un lugar extraño. Lo primero que pensó fue que el chofer podría haber sido víctima de piratas del asfalto, por lo que levantó el teléfono y llamó al representante legal de la empresa en esta provincia para que hiciera la denuncia. Al llegar al lugar señalado, los policías descubrieron a los empleados de la empresa robando parte del material que transportaban.

La denuncia la realizó el domingo a las 18.15 Luis María Salvatierra, apoderado legal de la empresa "Translucom", que se dedica al transporte de combustible para Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), con sede en la ciudad de Frías, Santiago del Estero.

Fuera de zona

El propietario, Gustavo Yadom, se había comunicado con el abogado, ya que había detectado que uno de sus camiones se encontraba en calle Charcas al 1.200 o 1.300 de esta ciudad.

Como todos los vehículos de la empresa poseen un sistema de rastreo satelital (conocido como GPS), le llamó la atención que esa zona estaba fuera del área por la que debía transitar el camión. Los policías del Área Investigativa de las seccionales 4ª y 6ª, a cargo de los comisarios Cándido Galván, Luis Medina y Antonio Quinteros, comenzaron un rastreo por la zona indicada en la denuncia, pero no podían dar con el camión. Cuando ya pensaban que el vehículo podría haber sido trasladado a otro lugar, uno de los policías observó en un galpón al rodado, sobre cuyo tanque podía verse a un hombre.

Al ingresar, comprobaron que las sospechas del propietario de la empresa eran erradas y que, en realidad, el chofer y su acompañante no habían sido víctimas de un asalto, sno que, en cambio, eran autores del robo de combustible del tanque.

Tanto el chofer, de 28 años, como su acompañante, de 36, son oriundos de Frías, y de allí habían partido con destino al norte del país. La fiscalía de Instrucción de la III Nominación, cuya titular es Teresita Marnero, intervino en el caso y la fiscala dispuso la aprehensión de ambos empleados.

Fuentes policiales comentaron que los investigadores secuestraron un chip que permitía que se pueda abrir la boca del camión para sacar combustible, sin que se encendiera la alarma en la base de la empresa. "En ningún momento el sistema tomó una señal que indicara que las bocas habían sido abiertas. El chip, lo que hacía era bloquear la transmisión al satélite", señaló una fuente de la investigación.

Al parecer, no era la primera que realizaban esta operación. Al ser sorprendidos llevaban cargados 1.200 litros de nafta. Según habrían reconocido, el chip para bloquear la señal lo adquirían en los mismos negocios que proveían el sistema de rastreo a la empresa distribuidora.